
La situación de indignación es tal en el sector productor de leche que esta tarde está prevista la celebración de una reunión en Salas, en la cooperativa Agrovaldés, a fin de estudiar la adopción de medidas de alcance regional. Pero, «independientemente del acuerdo que se alcance, iremos a la huelga», anunciaron los ganaderos, sin señalar la fecha en la que comenzarán las acciones.
Para los productores reunidos en Argüeru, las notificaciones recibidas -a las que hay que añadir otra de Nestlé, que anuncia rebajas a partir de este mes- es el principio de una rebaja «escalonada» sobre el precio de la leche en origen. «Existe un acuerdo encubierto entre las industrias, aunque no podemos demostrarlo», señalaron algunos de los productores, quienes afirmaron que «ofrecemos la leche a otras empresas y no la quieren. Tienen un pacto de no agresión».
De cumplirse las peores previsiones de los profesionales del ganado vacuno de leche, la bonanza vivida en los últimos meses por el sector -cuando el litro de leche llegó a pagarse a 0,46 euros- llegaría a su fin. Sin embargo, el alza de los precios de la leche no ha sido suficiente para afrontar los incrementos de los costes de producción. «En el año 1992, se cobraba el litro de leche a 52 pesetas, el mismo precio al que estaba en la primavera del año pasado. Y, entretanto, han subido los piensos, los abonos han pasado de 40 a 65 pesetas por kilo, el gasoil se ha multiplicado...», relató Manuel Tuero, propietario de una ganadería en Argüeru.
Los ganaderos reunidos en Argüeru criticaron, además, que «ni la administración ni los sindicatos nos hacen caso», por lo que han decidido adoptar esta medida. «Se está vendiendo que el mercado ha subido, pero lo que ha subido son los beneficios que obtienen las industrias por el valor añadido de los productos que llegan al consumidor», apuntó uno de los productores de leche.
Protestas en Galicia
En términos similares se manifestó la semana pasada la Federación Nacional de Empresarios Productores de Leche (Prolec), que, ante las amenazas de rebajar el precio de la materia prima, criticó que «ese recorte no se trasladaría después al consumidor».
Asimismo, la entidad afirmó que denunciará a las industrias lácteas ante la Comisión Nacional de Competencia si esa bajada de precios «pactada» llega a producirse, lo que podría representar pérdidas de hasta «el 13%» para los productores españoles respecto a los ingresos que registraron en el mes de enero.
Las medidas que adopten los ganaderos asturianos se sumarán a las que ya se han registrado en Galicia. El pasado jueves, cerca de 1.500 ganaderos se concentraron ante la factoría de Puleva en la provincia de Lugo en protesta por una prevista rebaja del precio de la materia prima. Algunos de los manifestantes entraron en las instalaciones, de donde fueron desalojados por la Policía.





