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La voz como el mejor regalo
El nuevo coro de las antiguas alumnas de la Asunción actúa por primera vez para celebrar Santa María Eugenia Milleret

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La voz como el mejor regalo
NUEVO ROSETÓN. Asistentes en la capilla; al fondo, la ventana circular, regalo de la parroquia por el centenario. / J. PAÑEDA
Hace dos veranos, las antiguas alumnas de la Asunción celebraran una de las comidas que organizan con frecuencia. Y fue entonces cuando decidieron fundar una agrupación coral para conmemorar el centenario del colegio donde habían pasado tantos buenos momentos de su infancia. No empezaron a ensayar hasta el pasado mes noviembre, pero aquellas niñas que cantaban de pequeñas junto a sus compañeras de pupitre no perdieron la entonación con el paso de los años.

Ayer fue su primera actuación ante el resto de sus compañeras, de las hermanas de la congregación, y de todo el que se quiso acercar a la capilla de El Bibio. La fecha de su presentación oficial no fue escogida por casualidad. Ayer se celebraba el día de Santa María Eugenia Milleret, fundadora de la congregación. Además, era la primera vez que se le rendía tributo desde que fue canonización por Benedicto XVI el pasado 3 de junio. Por si esto fuera poco, la celebración se encuadra en los actos del centenario del colegio.

Nadie se podía creer que lleven apenas cuatro meses ensayando. Sus voces empastadas y perfectamente afinadas vibraron a lo largo de la eucaristía. Uno de los momentos cumbre tuvo lugar durante la interpretación de la habanera 'Estrella de los Mares', que emocionó a los presentes. Al final, todo fueron halagos y felicitaciones, incluso el párroco, Eduardo Junquera, les sugirió durante la homilía que: «de aquí en adelante no invitéis a ningún otro coro, ya que lo podéis hacer perfectamente vosotras».

María Elena Felgueroso fue la encargada de acompañar sus voces con el órgano. No era la primera vez que tocaba este instrumento, pues es la organista de la iglesia de San Pedro Apóstol. A su lado estaba su hermana, Tona, que dirigió el concierto con maestría, aunque reconoce que nunca ha ejercido como directora de un coro. «Tan sólo soy miembro del coro de San Julián de Somió», señala con modestia.

Tona marcó el compás

Aunque la mayoría de las veinte integrantes de esta agrupación habían participado en el coral del colegio cuando eran pequeñas, Tona Felgueroso tuvo que ensayar «mucho» con ellas. «Lo primero que hice fue trabajar las técnica vocal», explica.

Entre las componentes de la recién formada formación musical se encuentran la presidenta nacional de la asociación de antiguas alumnas, Cuca Trelles -como soprano- y Agripina Fraga, presidenta de la delegación de Asturias -como contraalto-. Además, entre ellas también está la madre María Dolores.

La actual superiora de la congregación, Asunción Quirós, destacaba orgullosa la constancia de las antiguas alumnas. «¿Todos los miércoles vienen a ensayar sin falta!», exclamaba. Entre tanto, todo el mundo desea volver a escucharlas. Si no hay novedad, tendrán que esperar al 28 de junio, cuando se celebrará la clausura del curso del centenario. Para ese día ya están pensando en el repertorio. Según adelantó una de sus componentes, están preparando una misa gregoriana que cantaban cuando estaban en el colegio «y que nos gustaba mucho». Además, Tona Felgueroso añadió que también interpretarán 'Bendita sea tu pureza', «una canción que sonaba en las misas muy solemnes de nuestra infancia».

Detalle para el colegio

La capilla de la Asunción estrenó además el pasado domingo un rosetón. Según señaló Asunción Quirós, la obra fue diseñada, con motivo del centenario, por Alejandra Belgonzoli. Su colocación corrió a cargo de Ángela Pardo Vega. «Ha sido un detalle que la parroquia ha querido hacerle al colegio y a sus antiguas alumnas», señaló Eduardo Jiménez. Según explicó durante la homilía, la obra tiene un sentido mariano, el espíritu del señor transmitido por los colores. «El dorado, que es el color de Dios, y el blanco y el azul, que simbolizan a la Virgen. El primero hace referencia a su divinidad y el segundo la hace persona. Junto a la cruz, toda una lección y un testimonio de fe».

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