
Marcadas las distancias con su ex compañera de equipo rectoral, el catedrático de Álgebra solamente utilizó términos dulcificados. Habló constantemente de «convivencia» «consenso», «equilibrio», «sosiego», «transparencia» y «paz». Se refería, según dijo, a sus ocho años de vicerrector de Estudiantes», pero añadió que esa actitud será la que pretende llevar al conjunto de la comunidad universitaria que pretende regir. «Se necesita una labor de consenso muy importante para llevar adelante el reto del Espacio Europeo de Educación Superior, tanto en docencia como en investigación», añadió para justificar la unidad que precisará el próximo rector.
Pero su gran apuesta son los estudiantes. Tanto dentro de la Universidad, para «evitar el fracaso» y abandono de los estudios, como fuera de ella, promoviendo la empleabilidad de los graduados. «Es un objetivo importantísimo». SANTOS GONZÁLEZ





