Cáritas tendrá financiación propia para la construcción del nuevo edificio, ya que el Arzobispado ha decretado que las colectas del Año Santo de la Cruz (el actual) y del Sínodo (en 2009) vayan destinadas a esta construcción. No obstante, el apoyo de las parroquias gijonesas, así como de administraciones y entes públicos será imprescindible para concluir el proyecto y, sobre todo, para mantenerlo en el tiempo, puesto que la gestión de este dispositivo, que implica seis meses de internamiento y dos años de seguimiento, es muy costosa.
Porque el centro no es un mero lugar de desintoxicación, sino que plantea la recuperación integral de la persona afectada, ya que, en la mayoría de los casos, carece de apoyos familiares y recursos económicos.
Tanto es así que en Mareo se ofrecen, además de terapias asistenciales y psicológicas, talleres ocupacionales y formación para los usuarios. Los que logran el alta terapéutica lo hacen porque han entrado de nuevo en la sociedad de la que se sentían excluidos cuando dependían del alcohol.
Sólo tres en España
Centros terapéuticos de atención al alcoholismo hay muchos, pero como el de Cáritas -destinado, con prioridad, a las personas sin recursos- sólo hay dos más en España aparte del de Gijón: en Orense y en Canarias. Por ese motivo, los responsables de La Santina esperan encontrar «apoyos para el mantenimiento del nuevo centro», ya que el colectivo afectado crece año a año, en una región líder en tasas de envejecimiento y de dependencia.





