ÁNGEL LAFUENTE ZORRILLA
DIRECTOR DEL INSTITUTO DE TÉCNICAS VOCALES

-¿Qué aporta el dominio de la comunicación?
-El método que enseño aporta que el individuo llegue a amarse absolutamente, a considerar que él es la persona más importante y sagrada que hay en el mundo. De ahí y de una visión teatral de la realidad, se llega a la máxima autoestima personal que no sólo anula el miedo escénico, sino que lleva al placer escénico, meta que todo el mundo puede conquistar siguiendo mi método que es absolutamente de sentido común.
-¿Cómo se capta la atención del oyente?
-Hay que captar tres atenciones: la intelectual, preparando adecuadamente un alimento nutritivo para leones hambrientos, que son los oyentes; la atención visual, mediante una adecuada gesticulación y movimiento; y la atención auditiva, mediante una voz viva y cálida.
-¿La gente dialoga hoy en día?
-No. Hoy en día no se dialoga en ningún sitio, ni en casa, ni con los amigos, ni en el trabajo. La gente habla para imponer sus ideas, no para compartir.
-¿A dónde lleva el dominio de la palabra hablada?
-A la autonomía y a la libertad de pensamiento.
-¿Qué es lo más importante a la hora de dirigirse al público?
-Lo primero que hay que conocer es cómo pensar bien en público. Después como callar bien y después cómo hablar, que es el resultado, tras una madurez, de los anteriores. Lo menos importante es conocer cómo hablar bien en público.
-Dígame alguna regla básica para hablar en público.
-La base es hacer un cambio de planteamiento y llegar a quererse a uno mismo más que a nada. Cuando la persona llega a considerar que él es el máximo valor que hay, le importa muy poco el qué dirán otros.





