
DATOS
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La mayoría de los infractores -en concreto 138- fueron detenidos por superar los límites de alcohol permitidos. Uno de esos conductores, además, se negó a someterse a las pruebas del etilómetro, por lo que se procedió a su detención, tal y como contempla la ley.
Otras dos personas fueron arrestadas acusadas de delitos de temeridad manifiesta y peligro. Por velocidad excesiva dentro del casco urbano, las fuerzas municipales de seguridad arrestaron a otros tres conductores.
El control de los delitos contra la seguridad vial por parte de la Sección de Tráfico del Ayuntamiento de Gijón se verá reforzado en un plazo reducido de tiempo por tres radares fijos y dos móviles. Estos últimos rotarán por ocho puntos distintos en la ciudad, de tal forma que los conductores no conocerán cuáles están operativos.
Durante los meses de enero, febrero y los primeros días de marzo, la inmensa mayoría de los arrestados fueron hombres, siguiendo la misma tónica reinante en todo el territorio nacional.
Sólo durante el pasado martes, fueron arrestados en el casco urbano cuatro hombres como presuntos autores de un delito contra la seguridad del tráfico. Están acusados de conducir bajo los efectos de alcohol o sustancias estupefacientes.
Agentes de la Policía Local detuvieron en la madrugada del martes a un vecino de Gijón de 34 años, J. C. F. U., después de ser sorprendido dormido sobre el volante. Su turismo -un Renault Clio O-6169-BM- se encontraba detenido en un carril de circulación de la avenida del Príncipe de Asturias, en el barrio de La Calzada. Según señalaron fuentes municipales, «el conductor ni siquiera se dio cuenta cuando los agentes le abrieron la puerta del vehículo». Las mismas fuentes afirmaron que se encontraba bajo la influencia de sustancias estupefacientes.
Se saltó un semáforo
Por otra parte, un vecino de Villaviciosa de 45 años, A. S. G. N., fue arrestado en la calle de Anselmo Solar, en el Bibio, después de que la Policía le sorprendiese saltándose un semáforo en rojo. Dio un resultado de 1,04 miligramos en la prueba de alcoholemia.
Otro detenido fue B. M. Q., vecino de Gijón de 53 años. «Se encontraba completamente ebrio» cuando los agentes le requirieron su documentación al comprobar que el coche circulaba de forma irregular. Además, a primera hora del martes, un accidente en la calle de Pedro Duro se saldó con un detenido por alcoholemia. F. J. R. C., de 45 años y vecino de Gijón, colisionó por alcance con el vehículo que le precedía y que estaba detenido en un paso de peatones.
Los agentes le hicieron la prueba de alcoholemia, en la que F. J. R. C. dio un resultado de 1,17 miligramos, con lo que fue detenido acusado de un delito contra la seguridad del tráfico.





