
Según un comunicado hecho público ayer por el Simpa, el colectivo asegura que «desea alcanzar acuerdos con la Administración sanitaria que redunden en una mejora de la asistencia para todos los ciudadanos». Son casi las mismas palabras que ayer pronunció el consejero de Salud, José Ramón Quirós, quien se mostró, además, convencido de que el acuerdo es posible. Ambas partes deben llegar a un consenso sobre la reorganización del sistema sanitario, una reorganización que conllevará, entre otras cosas, la obligatoriedad de hacer guardias por la tarde. Esta es, precisamente, una de las cuestiones que más rechazo ha generado entre los facultativos.
Quirós no quiso ayer referirse a ninguna medida concreta de las propuestas por el Sespa. «Son cuestiones que hay que ver en la mesa de negociación y no hacer debates paralelos». Porque el consejero aseguró que sí se está negociando -al contrario de lo que afirma el Simpa, que critica la «carencia absoluta de voluntad negociadora»- y, de hecho, aseguró que el sindicato tiene «varios borradores desde hace meses». E insistió: «Claro que se está negociando. Otra cosa es que a la gente le gusten más o menos los borradores que hay sobre la mesa». Pero si algo pidió ayer José Ramón Quirós fue «sosiego social, tranquilidad, cabeza y paciencia, porque nos jugamos mucho». Lo repitió varias veces. «Estamos en proceso de ver la reforma de la atención continuada. A nosotros no nos mueve nada más que mejorar la atención, dar más servicio a la gente.
Mientras, el Simpa «emplaza expresamente al Servicio de Salud a proceder con carácter inmediato a reanudar las negociaciones con este sindicato, con sujeción a los principios de la buena fe y el respeto a los compromisos adquiridos». En ese sentido, Quirós aseguró que «el Gobierno es muy respetuoso con los acuerdos de salida de la huelga de 2006». Sea como fuere lo cierto es que mañana, si no hay acuerdo, sí quedará convocado de manera formal el paro de los días 27 y 28.
Por su parte, el consejero quiso poner de manifiesto «el gran esfuerzo que ha realizado el Principado en los últimos años. Desde las transferencias, la masa salarial ha crecido un 70%, y prácticamente el 40% de los impuestos de los asturianos se dedican a sufragar la sanidad.





