Los primeros tienen en marcha toda su maquinaria jurídica para evitar que la planta depuradora del Este no se ubique en las inmediaciones de sus viviendas y aducen para ello la segura presencia de ruidos y malos olores tanto durante la construcción de esa infraestructura como durante su puesta en funcionamiento. Ya tienen abierto otro frente con los responsables locales y regionales, como es la 'Plantona', que según el Ayuntamiento no está produciendo problemas a los vecinos, a lo que responden que se debe a que esa instalación «está funcionando al 15%».
En Cabueñes ha puesto en pie de alerta a los vecinos el reciente anuncio de que se acometerá una ordenación urbanística en la ya semiurbana parroquia, con la construcción de un nuevo vial de cuatro carriles y varias rotondas, al que irá asociado el desarrollo de varios edificios de entre cinco y cuatro plantas de altura.
Ayer iniciaron sus primeros análisis para ver cómo ese proyecto puede afectar a la pacífica convivencia de los allí residentes, ya que este vial discurriría entre el Hospital de Cabueñes y la carretera de Villaviciosa, si bien se vería prolongado, con una carretera de dos carriles, hasta la conexión con la autovía del Cantábrico. Los arquitectos que han diseñado ese plan parcial, que prevé la construcción de 600 nuevas viviendas en la parroquia, han reconocido que la nueva bolsa residencial causará impacto en el paisaje de la zona y ocultará las vistas del hospital, aunque sin afectar a la visión de la Universidad Laboral. De ahí el creciente desasosiego de la asociación de vecinos La Pontica, con su presidenta Ana García al frente.
Otros colectivos vecinales proclives a plantar cara a los designios municipales son las asociaciones de Moreda, Poniente y El Polígono, que se reunieron ayer en la sede de los primeros para planificar juntos el camino a seguir para extender al resto de la ciudad su rechazo al plan de vías aprobado por el Ayuntamiento.
Las directivas de las tres asociaciones más beligerantes con la propuesta urbanística y ferroviaria presentada por la sociedad Gijón al Norte coinciden en la idea de contactar con otros colectivos sociales y políticos que compartan sus críticas hacia el modelo para el espacio libre de vías. Además, convocarán asambleas en cada barrio a la vuelta de vacaciones de Semana Santa para fijar un calendario de movilizaciones.
Otro punto importante para esta terna vecinal es contar con el respaldo de la comisión de Urbanismo de la federación que preside Amador García a las alegaciones que van a redactar. Dichas alegaciones se centrarán en la idea de que el plan de vías no cumple el espíritu con que fue concebido, ya que a su juicio no elimina el problema de la barrera ferroviaria ni garantiza de forma satisfactoria la intercomunicación entre los barrios a través de la cubierta transitable de la futura estación intermodal de Moreda.





