Las fuerzas municipales de seguridad recibieron una llamada de Teleasistencia (teléfono del que disponen algunas de las víctimas de malos tratos) y los agentes se personaron a las 22.40 horas en el domicilio de la mujer, situado en la calle de Los Ángeles, en el barrio de Ceares.
La víctima indicó que fue uno de sus dos hijos, de 9 y 17 años, quien había accionado involuntariamente el botón del teléfono. Los agentes le preguntaron si le sucedía algo, al comprobar que su estado era de «nerviosismo y que estaba llorando», y al no dar una explicación convincente, decidieron inspeccionar la vivienda, donde encontraron a un hombre.
Tras identificarlo, comprobaron que se trataba de su ex pareja, que estaba incumpliendo la orden de alejamiento interpuesta por el juez. La mujer no quiso presentar denuncia contra él. El hombre, por su parte, fue arrestado.





