Si no es usted de esa mayoría que escucha complacida porque ya está convencida de que lo mejor es no pensar, y tiene serias dudas sobre qué hacer con su vida, siga esta recomendación del confucionista playu Ya-Lo-Tsé:
«Tu cuerpo se sienta en silencio; tu mente, inmóvil. Este es el genuino esfuerzo a practicar. Cuerpo y mente están en completo descanso. Tu boca tan cerrada que el musgo crece alrededor de ella. El césped crece en la lengua. Haz esto sin cesar, limpiando la mente hasta que gane la claridad de un espejo pulido, brillante como la luna y las estrellas rielantes sobre la superficie de la mar».
(Nota bene: nos hallamos en un momento ideal para poner en práctica el consejo confucionista y alcanzar la iluminación vital que nos permita saber de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde vamos, puesto que la primavera está ya a la vuelta de la esquina y nos surgirá rápidamente la cortina vegetal mentada).
«Cuando el carro se haya roto, muchos os dirán por dónde no se debía pasar».
(Proverbio turco).
«Yo le pedí tiempo al tiempo, / y el tiempo me respondió / que con el tiempo tendría / tiempo, lugar y ocasión».
(Copla popular).
«Audi multa, loquere pauca, et non errabis».
(Refrán muy a tener en cuenta, pues se trata de un consejo de los romanos, esos que eran tan listos que hasta sabían latín. En romance paladino dice así: Escucha mucho, habla poco, y no errarás).
«Tener siempre presentes los tres muchos y los tres pocos que destruyen al hombre: Mucho hablar y poco saber. Mucho gastar y poco tener. Mucho presumir y poco valer».
(Refrán castellano).
«...Y mañana, cuando seas / descolado mueble viejo / y no tengas esperanzas / en el pobre corazón, / si precisás una ayuda, / si te hace falta un consejo, / acordáte de este amigo / que ha de jugarse el pellejo / pa ayudarte en lo que pueda / cuando llegue la ocasión».
(Tango).
Consejo final: ¿No se pierdan la columna de mañana!





