
Según la denuncia, el puente se encuentra «literalmente tirado, con algunas partes semienterradas y cubiertas por la maleza y otras que han sufrido la actuación de máquinas de construcción de la empresa que actualmente realiza obras de mejora en esa calle».
El puente fue desmontado hace diez años con motivo de las obras de supresión del paso a nivel de la antigua entrada a la villa por la Avenida de Langreo. Las piedras fueron numeradas con vistas a ser reconstruido en un nuevo emplazamiento, pero al final los materiales se depositaron en una finca municipal de la calle El Sol «a la intemperie y sin ningún tipo de protección y seguridad». Desde Andecha afirman que el desprecio por el patrimonio histórico «viene siendo habitual en el Ayuntamiento de Noreña» y recuerdan otras sanciones que ha sufrido la administración local.
El puente de El Rebalde formaba parte del trazado del ferrocarril de Langreo, inaugurado en agosto de 1852 entre Gijón y Pinzales. Un año después, se amplió el servicio hasta Carbayín con parada en Noreña.





