
Desde el grupo de montaña Picu Fariu aclararon ayer que ellos defienden la protección del macizo de Careses y de su entorno, pero que no entran a valorar las medidas y restricciones que puedan afectar a los vecinos de la zona. «Nosotros estamos a favor de la peña, pero no en contra de los vecinos ni de sus intereses», puntualizó ayer la presidenta del colectivo, María José Canal Roza.
Uno de los habituales de la marcha es el ex concejal de Izquierda Unida de Siero, Nicolás Fernández, quien había presentado en su día alegaciones al documento del plan especial por la excesiva restricción a la práctica de la escalada en la peña Careses, debido a que es una zona de nidificación del alimoche y del halcón peregrino.
El plan especial proponía prohibir la escalada entre los meses de febrero y agosto. Sin embargo, Fernández cree que en la zona izquierda del macizo «siempre se practicó la escalada sin causar perjuicio a esas aves protegidas». El ex concejal reclamó también una mayor información sobre este tema, «porque ya se comenta que si existe una disposición transitoria de la Consejería de Medio Ambiente prohibiendo la escalada en Careses».
El concejal delegado de Urbanismo de Siero, Julio Carretero, quien se encontró el proyecto redactado cuando accedió al cargo, ha manifestado ya su discrepancia con este documento y su disposición a flexibilizarlo, siempre que no entre en contradicción con el Plan General de Ordenación Urbana de Siero (PGOU).
'Careses ye de toos'
Los participantes en la marcha de ayer partieron de la Casa de la Cultura y se dirigieron a pie a su destino por la carretera de Samartino, en una jornada soleada, pero en la que soplaba un fuerte viento. Muchos de los participantes ascendieron luego a la peña. Como cada año, la avanzadilla portaba una pancarta con la frase 'Careses ye de toos'.





