
Un elemento de influencia y de peso en este programa, financiado por la Unión Europea, es el que representa la Universidad de Oviedo, mediante su director del Departamento de Explotación y Prospección Minera, Jorge Loredo. Para este investigador, parte de un grupo encargado de establecer guías para la correcta gestión de estos recursos, uno de los principales intereses radica en «poder usar el agua de forma sostenible, y que ésta además se pueda emplear para la minería y otros usos de la población, como la agricultura o la ganadería. Además, hay que garantizar que ese agua no va a contaminar».
Con un año casi recién cumplido, a 'Caminar' aún le quedan casi 24 meses para llegar al final de su trayecto. En ese plazo se tratarán de determinar estrategias, políticas y tecnologías para el tratamiento de forma sostenida de los ecosistemas que se ven más afectados por la escasez del preciado líquido. De momento, el estudio se ha centrado en una selección de cuencas representativas por su especial vulnerabilidad a la minería. Más adelante, se pretende extrapolar la iniciativa a más zonas áridas y semiáridas. Asegura Jorge Loredo, mientras que piensa en la reunión que tendrá en abril con el grupo de trabajo del que forma parte, que uno de los ejes del proyecto es el que fija su mirada en las medidas que se toman a largo plazo. «Es muy importante que las organizaciones no gubernamentales y las empresas estén participando. Una vez que el proyecto concluya, las empresas deben saber manejar y hacer una buena gestión del agua con los modelos y las guías generales en las que trabajamos», afirma convencido.
Para el profesor de la Universidad de Oviedo, este programa de aprovechamiento del agua no es una novedad. Conoce, como dice su experiencia, el terreno en el que se mueve. «'Caminar' surgió como una extrapolación de 'Ermite', un proyecto que también planteaba la problemática de las aguas de minas».
Sin legislación
En aquella iniciativa, surgida ante la inexistencia de una legislación específica que regulara el buen aprovechamiento del agua, la Universidad de Oviedo y Loredo eran sus coordinadores a nivel europeo. Ahora, y visto con el devenir de los años, el programa parece haber dado sus frutos. «La Unión Europea pretende establecer una directiva marco al respecto, incluyendo aspectos de aquel estudio», reconoce con satisfacción.
Después del primer documento, en el que se analizaba la problemática sobre la gestión del agua bajo el prisma de la experiencia internacional, el próximo paso para Loredo y su equipo dentro de 'Caminar' será «tener una reunión que nos permita hacer el primer borrador índice de los temas que queremos incluir en las guías para la correcta gestión de las aguas».





