
Veranes está de cumpleaños. Y es, sin duda, un cumpleaños feliz: «Yo creo que ha sido un año muy positivo», dice Paloma García, directora de los Museos Arqueológicos de Gijón, antes de explicar sus razones: «Primero por la afluencia de público, que ha sido muy alta pese a que es un lugar de difícil acceso, en la zona rural; además no tuvimos un verano muy bueno para visitar museos al aire libre y, a pesar de todo, la afluencia se mantuvo», dice, limitándose solamente a lo que al público se refiere. Pero es que además han salido las cosas bien en el plano más técnico. «Desde el punto de vista de la conservación del patrimonio, el balance ha sido muy bueno, porque la ruina se ha comportado muy bien», afirma. Cuando se abren al público restos arqueológicos, no se sabe a ciencia cierta qué va a pasar, cómo van afectar los visitantes a su conservación. «Por ejemplo, puede ocurrir que aparezca más vegetación de la que teníamos prevista; que haya habido un verano más lluvioso de lo normal también puede afectar, porque los productos que se aplican para conservarlo no actúen como tienen que hacerlo, o también podría ser que al haber muchas jornadas de puertas abiertas la gente no respetara la señalización y entrara en zonas donde no se pudiera». Nada de eso ha pasado.
Así las cosas, los restos arqueológicos están como estaban. Y siguen creciendo. Porque Veranes es además de museo arqueológico campo de excavaciones, que bajo la dirección de Carmen Fernández Ochoa y Fernando Gil Sendino no se han detenido desde que hace un año abriera sus puertas al público.
Las tareas se han centrado en el patio norte de la villa tardorromana. Allí se trabaja aún y se seguirá haciendo hasta principios del mes de junio, según confirmaba ayer la propia Carmen Fernández Ochoa. Hasta ahora las tareas se han centrado en descubrir los enterramientos de la necrópolis medieval, lo que significa que aún no se ha llegado más abajo, a la etapa romana. Son una treintena las tumbas que se han encontrado en esta campaña, en la que tampoco se han obtenido grandes piezas de la época romana. Pese a ello, destaca Carmen Fernández Ochoa que han hallado una lucerna del II y III casi completa. Ese viejo candil es de momento la pieza estrella en unos trabajos en los que también se están excavando los restos de una cabaña medieval.
El futuro
A principios de junio llegará el fin de estas excavaciones y, a continuación, en verano, comenzarán otras. Lo confirmaba ayer Paloma García, que anunciaba que entonces comenzará a estudiarse la parte rural de la villa, es decir la zona del dominio romano en la que vivían todas esas personas vinculadas de una u otra forma al poderoso señor.
¿Qué ocurrirá después? Pues que, por el momento, se detendrán los trabajos y se dejará sin excavar lo que queda pendiente, que es el patio sur. No quiere decir esto que esté completamente cerrada la excavación arqueológica, algo que nunca ocurre en esta disciplina que rastrea en el pasado. «Un yacimiento arqueológico nunca se puede excavar en su totalidad, porque la arqueología es como un libro del que se van arrancando las páginas pero no se pueden volver a colocar, por eso siempre hay que dejar una reserva por si la ciencia avanza y siguen apareciendo técnicas que puedan favorecer futuras investigaciones», explica Paloma García.
Esta es la norma que dice que, por el momento, no se excavara el patio sur de la gran casa tardorromana. «A corto plazo vamos a acabar el patio norte y de momento no vamos a continuar», confirmó Paloma García, quien subraya que sí se harán sondeos puntuales en el yacimiento, pero en principio se detendrán los trabajos arqueológicos. Eso no quiere decir que no se haga en el futuro, porque la arqueóloga Carmen Fernández Ocha está convencida de que ha de realizarse el estudio del sur del edificio.
Excavaciones aparte, queda una importante tarea burocrática por llevar a cabo, que es la memoria de toda la investigación. Si bien se han ido realizando informes anuales, este documento habrá de contar ya con toda la información disponible del señor de Veranes y su casa y dará tarea para un par de años.
Durante ese tiempo, las visitas al 'dominus' continuarán en Veranes, que ya prepara actividades para el verano. Tras el éxito del taller de cocina romana, este año se repetirá éste y se estrenará uno de mosaicos.





