
Hammerstein calificó el estudio de impacto ambiental como «un estudio a la carta, no muy serio». En este sentido, dijo que «tenemos serias dudas de que se haya realizado bien por lo que elevaremos una serie de preguntas a la Comisión Europea. Entre otras, no se ha tenido en cuenta la afección del embalse de San Andrés. Según el derecho comunitario, está protegido ya que está considerado como una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA)».
«En Europa se puede abrir un espacio de conflicto, de mediación o un trámite jurídico en los tribunales. Es una situación compleja que llegado el caso podría llegar ante los jueces, pero están abiertas otras vías», señaló. Con el apoyo del Hammerstein y el también eurodiputado Mikel Irujo los vecinos ampliarán la denuncia presentada ante la Comisión Europea y la petición ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, en su próxima visita a Estrasburgo, con fecha aún por determinar. A ello se suma el recurso contencioso administrativo recientemente interpuesto.
«Empresas imaginarias»
Hammerstein definió la ZALIA como «un proyecto faraónico, una ilusión de expansión de empresas imaginarias. ¿Dónde están los 80 negocios que se van a instalar en los más de cuatro hectáreas que ocupará?». Según argumentó, «con la crisis económica en los próximos años nadie va a invertir en una empresa en esta zona».
Por su parte, el abogado Roberto Roces comentó que «una empresa de alta tecnología no va a venir a un lugar donde encontrará térmicas, regasificadoras e industrias muy contaminantes» y calificó la ZALIA como un proyecto «que en su día fue electoral y ahora se ha vuelto una charanga». En su opinión, «el gobierno es incapaz de invertir en un futuro más verde, de atraer la tecnología limpia, sino que traen lo que el resto de países europeos no quieren. Lo venden como futuro, pero no crean puestos de trabajo. La regasificadora, junto a los petroleros, es una bomba atómica que sólo empleará 70 personas».
«En Asturias hay un apego irracional al desarrollo industrial del pasado. Está anclada en el campo de producir materias primas cuando el futuro es realizar productos de valor añadido. Tiene que ser una región verde, de alta tecnología y tecnología limpia. En el futuro es invertir en I+D+i mientras que aquí, ¿dónde está todo el el dinero recibido por ejemplo del plan Miner? ¿Más conocimiento y menos cemento!» sentenció.





