
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Villaviciosa encargó a Aqualia, la empresa que gestiona las redes de abastecimiento de aguas del concejo, supervisar el estado de los desagües y alcantarillas, a fin de evitar un colapso que pudiera ocasionar mayores perjuicios. Por ello, según señaló Xicu Xabel Díaz, concejal de Obras y Servicios, aunque a mediodía los técnicos informaron de que «todo funcionaba con normalidad, estarán de guardia», dispuestos a afrontar una mayor cantidad de precipitaciones. Y es que Villaviciosa, como el resto del litoral oriental de la región, se encuentra en alerta por «fenómenos meteorológicos adversos», según informó el 112 Asturias.
Problemas habituales
Estos acontecimientos no son desconocidos para los vecinos. «El casco urbano está a la misma altura que la ría y, cuando llueve mucho, se inunda», explicó Díaz, quien señaló que «no se trata de un problema grave, a no ser que la lluvia intensa coincida con la marea alta». En estos casos, y dado que los desagües de la capital maliaya apenas presentan inclinación respecto al cauce, «las alcantarillas se ponen siempre a rebosar».
Por esto, aunque el edil reconoció las molestias que los grandes charcos pueden ocasionar a los conductores y paseantes, indicó que «no es un problema fácil de resolver». El regidor maliayo, Manuel Busto, se expresó en los mismos términos al señalar que «con esto llevamos mucho tiempo, pero no tiene una solución sencilla». En cuanto al resto del concejo, ni el Ayuntamiento ni la Policía Municipal tuvieron constancia de más problemas ocasionados por grandes caudales de agua.





