
LOS CAMINOS
Pero ya ha obtenido los primeros resultados. En dos de las tres zonas en que ha dividido los 186,65 kilómetros cuadrados del municipio de Oviedo, ha contabilizado 1.013 kilómetros de sendas, antoxanas, carriles, trochas, vías pecuarias y un sinfín de tipos de caminos, dependiendo de su uso, tamaño, firme u otros factores.
Comenzaron por la zona este. Villamiana, Faro o Limanes fueron los primeros lugares donde llevaron sus equipos de medición, en un coche o en una mochila. Pero no todos los lugares eran accesibles, ni todos susceptibles de medición. La ocupación de muchos senderos por particulares es uno de los motivos. Otros son intransitables. «Hay muchas casuísticas», explica el profesor José Antonio Suárez, profesor de Cartografía que ha participado en el proyecto. De los 1.013 kilómetros, una tercera parte, 365, no pudieron ser medidos.
Tras completar su rastreo por la primera zona y la segunda -correspondiente al centro y norte, Naranco incluido-, ahora queda la última, que representa aproximadamente un 25% de la tarea. Para el trabajo de campo en el territorio al sur del Nalón (Tudela Veguín, Olloniego y Trubia), esperan contar «con nuevos métodos de captura de datos y completar la estructura definitiva del sistema de información geográfica», explica el equipo en el informe presentado en un reciente Congreso Nacional de Topografía y Cartografía, celebrado en febrero en Valencia.
Porque, además de dar una visión exacta de la red, el trabajo aportará una herramienta que podrá ser utilizada para posteriores inventarios. Porque, quieran o no, la ley obliga a todos los municipios a contar con uno. Y, como adelantó Suárez, «ya hay varios ayuntamientos interesados» en adoptar el sistema de información geográfica creado y utilizado en Oviedo.
Cuando complete el trabajo de campo y procese toda la información, el grupo prevé que, a finales de este año, pueda entregar al Ayuntamiento el inventario y abrir el proceso de información pública. Los vecinos, afectados o no, podrán presentar alegaciones, y también recibir información, como ya se ha hecho en exposiciones públicas anteriores, por ejemplo la del Plan General de Información Pública. Se imprimirá hoja por hoja el inventario y dos ingenieros topógrafos, Juan Manuel Rodríguez y Luis Manuel Lafuente, estarán allí para prestar ayuda.
Dependerá, claro está, del número de reclamaciones y lo que tarden en resolverse. Pero su idea es que el inventario esté completo para 2009. De hecho es un convenio a tres años entre Ayuntamiento y Universidad, aunque Suárez destaca también la colaboración del Catastro. Para entonces, seleccionando un camino en el ordenador, el funcionario municipal -y el ciudadano- podrá conocer su longitud, el firme del que está hecho, su estado de conservación o si está ocupado o expedito, entre otros datos.





