
El resto del lote, excepto la afectada y otras dos que no encontraron comprador, fueron vendidas a distintos establos de concejos del Occidente. El titular de la explotación franquina, José Manuel Martínez Reinal, recalcó ayer que «las vacas a las que dimos salida no corren riesgo de infectarse porque cumplimos con todos los requisitos de sanidad y todas tienen los documentos en regla». Martínez Reinal posee una ganadería con casi 80 reses y, además, lleva 15 años dedicado a la importación de novillas frisonas procedentes de Alemania, Francia y Países Bajos. «Es el primer caso de 'lengua azul' que se detecta en ganado de mi establo de trato», resaltó el ganadero.
Como se ha hecho en anteriores ocasiones, el animal será sacrificado y las demás reses de la explotación se someterán a una segunda sangría en un plazo de 15 días para validar definitivamente la inexistencia de más brotes.
Éste es el cuarto positivo de lengua azul que se detecta este año en Asturias y se suma a los tres casos de serotipo 1 detectados en el concejo de Llanes en el mes de febrero. No obstante, «la zona de vigilancia y protección no va a variar», aseguró el director general de Ganadería y Agroalimentación, Enrique Rodríguez Nuño, antes de asistir a una jornada de análisis de la enfermedad celebrada en el Colegio Oficial de Veterinarios, en Oviedo.
Medidas
Y es que la vacuna es el único medio para mitigar la transmisión de esta enfermedad, presente en casi todos los países europeos. Así, Rodríguez Nuño aseguró que «el 15 de abril, todo el ganado ovino de la zona vigilada estará vacunado» y que «en cuanto recibamos la vacuna contra el serotipo 8, comenzaremos la próxima campaña». Este proceso, apuntó, no comenzará hasta el mes de junio.
El responsable de Ganadería del Principado reiteró que, entretanto, es imprescindible aplicar repelentes e insecticidas en las explotaciones, así como mantener «una vigilancia exhaustiva sobre los animales procedentes de Centroeuropa para evitar que la enfermedad se instale aquí».
Por otra parte, Rodríguez Nuño aseguró que las cotizaciones de los terneros en el mercado «es estable» y que las oscilaciones de precios que se detectan «no son achacables a la enfermedad, sino a la situación del mercado». Y recalcó que «gran parte de la cabaña europea está afectada y no a ha supuesto una debacle para el sector ganadero».





