
Así lo anunció a EL COMERCIO el director general de Prestaciones y Servicios de Proximidad, Paulo González, quien desveló que el curso se pondrá en práctica este mismo mes, como experiencia piloto, «en los centros de salud de Gijón, Oviedo, Avilés y Langreo». Los dispositivos sanitarios de estas cuatro localidades serán los primeros de Asturias en los que personal cualificado (médicos, enfermeras y asistentes sociales) se convertirán en profesores particulares de personas con familiares dependientes a su cargo. En las aulas se esperan, mayoritariamente, a madres, esposas e hijas, ya que todas las estadísticas evidencian que la mujer es, por abrumadora mayoría, la que se hace cargo de este tipo de tareas.
Según González, la intención es que «el cuidador familiar, que recibe una paga por hacer ese trabajo, está dado de alta en la Seguridad Social, reciba la formación adecuada para prestar el servicio lo mejor posible». Se le da por supuesto al pariente la mayor carga afectiva, «pero, los movimientos con personas que no tienen movilidad son complicados, por lo que es necesario aprender hacerlo de la forma en la que no se haga daño al beneficiario, pero, que tampoco se lesione el cuidador».
Por ese motivo, además del curso, el Principado editará un total de 20.000 guías de autocuidado, en las que se explican los movimientos adecuados para levantar y acostar a una persona con la autonomía disminuida, «además de cómo alimentarle, asearle y moverle en la cama para que no sufra de escaras (heridas en la piel que aparecen en un cuerpo inmovilizado)».
Casi el triple en un mes
González explicó que, en este momento, son 612 los asturianos que cobran una paga y que han sido dados de alta en la Seguridad Social, con cargo a la Ley de la Dependencia, por ejercer como cuidador de un familiar. La cifra, casi el triple de la registrada hace un mes (217), supone un incremento de beneficiarios del 182% entre febrero y marzo.





