
Los estudiantes de Saint-Nazaire llegaron el pasado miércoles a la ciudad y han aprovechado el tiempo para conocer sus calles, descubrir su cultura y gastronomía y convivir con las familias avilesinas que les han acogido. «Han sido muy amables con nosotros. Avilés es una ciudad muy guapa y la comida es muy buena. Gracias por la acogida», agradecieron dos de los alumnos franceses en nombre de toda la delegación.
Para todos ellos era la primera vez que visitaban la villa, y también aprovecharon estos días para visitar otros puntos de la región. Por ejemplo, no perdieron la oportunidad de conocer cómo se elabora la sidra en Nava. Ayer tuvieron una nueva oportunidad de degustarla en el transcurso de una espicha que les ofreció como despedida el Ayuntamiento en Casa Lin.
Tras saludarles en francés, Pilar Varela les explicó la importancia de los intercambios entre Avilés y Saint-Nazaire, dos ciudades con características muy parecidas y que se enfrentan a similares retos de futuro. «Uno de los instrumentos más importantes para que nos conozcamos y establezcamos redes de cooperación son estos intercambios de estudiantes», afirmó. La relación entre ambas ciudades es sólida, y próximamente volverá a demostrarse con la visita que la alcaldesa realizará a Francia el 25 de abril para presentar el proyecto de la Isla de la Innovación.





