«En aras a la concordia institucional», la Federación remitió una carta al secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, para darle cuenta de manera oficial de los acuerdos adoptados por amplia mayoría en la asamblea del 3 de marzo. Allí, el fútbol español decidió ceñirse a las normas de UEFA y FIFA, fijar los comicios en el cuarto trimestre del año y cambiar los estatutos para que no pueda presentarse Mateo Alemany, líder de la plataforma anti-Villar. Sin embargo, estos acuerdos fueron impugnados por vía administrativa y judicial por la oposición y no llegaron a ser ratificados por la comisión directiva del CSD.





