
-¿Cómo se pone en escena una pieza teatral como ésta?
-Es el trabajo de un gran equipo absolutamente profesional, entregado y entusiasta. Desde la actriz Sheila Montes, que encarna a Pluma, la dirección artística y escénica del veterano madrileño Antonio Sarrió, la música original de los gijoneses Pedro Vigil y Mar Álvarez, la iluminación creada por Christophe Jaubert, el espacio escénico y vestuario de las avilesinas Nuria Trabanco y Azucena Rico, hasta la producción del componente de Quiquilimón Chus Casado.
-¿Quiénes son Taciturno y Pluma?
-Taciturno y Pluma son los dos personajes creados por la autora canadiense Suzanne Lebeau en su texto 'Una luna entre dos casas', y que Producciones Quiquilimón acaba de llevar a escena.
-¿Qué muestran esos personajes?
-Estos personajes muestran el nacimiento de una amistad desde lo diferente, pues ambos son opuestos en su carácter y en la forma de estar en sus cosas, pero que se unen al enfrentarse a un miedo común, que se refleja durante el espectáculo.
-¿Con cuál se siente más identificada?
-Con los dos, aunque lógicamente, al encarnar a Taciturno, hay todo un trabajo personal, actoral, de identificación y de búsqueda de emociones, que hace que este personaje saque una parte de introversión que todos tenemos y con el que nos podemos sentir identificados en muchos momentos de nuestra vida.
-¿Con qué dificultades se enfrenta en su trabajo?
-Con la búsqueda de recursos para poder seguir investigando, creando y llevando a escena los proyectos que nos entusiasman. Es necesario que, desde las instituciones públicas, se pongan los medios adecuados para que este tipo de creaciones no pasen desapercibidas.





