
EL NUEVO CATÁLOGO
El nuevo catálogo urbanístico del municipio incluirá cerca de 2.600 referencias, el triple que el vigente, elaborado en 1983 por el urbanista Ramón Fernández-Rañada y que recogía exclusivamente un listado de unos 800 edificios.
El trabajo de campo elaborado por Dolmen incorpora al inventario de inmuebles protegidos de la ciudad 360 nuevos edificios construidos entre la Guerra Civil y la década de los sesenta del pasado siglo. En total se han documentado 1.143 inmuebles, incluidos los del plan especial de Cimadevilla (212). También añade para su preservación 120 parques y jardines, además de bienes que forman parte del patrimonio etnográfico (1.159 elementos), histórico-industrial (33), arqueológico (85) y natural (52).
El catálogo propondrá tres niveles de protección: integral, parcial y ambiental. La protección integral se aplicará obligatoriamente a los edificios históricos más valiosos. La parcial conllevará la conservación no sólo de elementos exteriores y fachadas, sino también de elementos de distribución interior.
El ambiental y el ambiental tradicional serán los niveles más bajos de protección del catálogo, el primero para la zona urbana y el segundo para ámbitos rurales. A este último grupo de bienes catalogados el documento le confiere un valor no tanto por su singularidad como por su relación con otros elementos o su pertenencia a una determinada época constructiva. También habrá un apartado específico para cementerios.





