Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

GIJÓN
La Universidad concede a Areces su Medalla de Honor del IV Centenario
La institución galardonará también a los alcaldes de Oviedo, Mieres y Gijón y a los tres ex rectores vivos El rector inauguró la exposición 'De la Atenas gijonesa al campus de Gijón'

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La Universidad concede a Areces su Medalla de Honor del IV Centenario
PANEL. Un grupo de visitantes lee la historia de la Escuela de Artes y Oficios de Gijón, durante la inauguración de la muestra, celebrada ayer. / FOTOGRAFÍAS DE LUIS SEVILLA
El próximo día 9, la Universidad de Oviedo vivirá una de sus grandes citas, dentro del programa organizado con motivo de su IV centenario. Será la entrega de la Medalla de Honor de la institución, galardón que se entrega por primera vez y se hace precisamente para conmemorar este importante aniversario. En realidad, la medalla no será una, sino siete, ya que siete serán los galardonados. El primero de ellos será el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y junto a él, los alcaldes de las tres ciudades que albergan campus. Esto es, Paz Fernández Felgueroso, de Gijón; Gabino de Lorenzo, de Oviedo, y Luis María García, de Mieres. Las otras tres medallas de honor serán para los tres ex rectores vivos de la Universidad de Oviedo: Teodoro López Cuesta, Alberto Marcos Vallaure y Juan Sebastián López Arranz.

Así lo confirmó ayer a EL COMERCIO el rector de la Universidad, Juan Vázquez, durante su visita a Gijón para inaugurar la exposición 'De la Atenas gijonesa al campus de Gijón'. Vázquez explicó que en el acto institucional del día 9 también habrá un reconocimiento para los profesores más veteranos. Será en la persona de los docentes jubilados que lleven 35 y 25 años ligados a la institución. Para ellos habrá insignias de oro y plata, respectivamente.

Será uno de los actos de un completo calendario conmemorativo que, dijo ayer Vázquez, tiene en Gijón un programa específico. Y es en ese marco en el que la Cátedra Jovellanos de Extensión Universitaria acoge desde ayer y hasta el próximo 8 de mayo una exposición que supone un recorrido por la historia del campus gijonés desde antes de que fuera campus. Incluso antes de que fuera universidad. A las puertas de una reñida campaña por el Rectorado, y ante los cuatro candidatos que aspiran al puesto disputado, Vázquez no tuvo más que buenas palabras para esta «Universidad asturiana de Gijón», que pertenece a esa otra universidad, la de Oviedo, «que es de toda Asturias».

Desencuentros

Y lo dijo, también, ante los directores de todas las escuelas universitarias de Gijón. A alguno de ellos iban dedicadas, seguramente, las palabras con las que el rector comenzó su intervención: «La historia está llena de desencuentros y también de reencuentros. Y uno a veces se alegra de que haya habido desencuentros por la alegría que supone el reencuentro». Con alegría o sin ella, lo cierto es que allí estaban los cinco: Ricardo Tucho, Pedro Hernández, Joaquín Mateos, Rafael García Méndez y Rafael Pérez, en un gesto que sirvió, para el rector, para «significar a la región que hay un proyecto común y compartido por encima de cualquier otra diferencia».

Los orígenes

Allí estaban los cinco, y tampoco perdieron su oportunidad. Ante los candidatos al Rectorado, recordaron, para que las tengan presentes, sus viejas reivindicaciones. A saber: Tucho pidió una Escuela de Arquitectura; Pérez, que la Escuela Jovellanos se convierta en Facultad, y Joaquín Mateos reivindicó el patrimonio de los centros de Gijón. Y lo hizo tras haber tenido que «pelear y revolver» para conseguir reunir los «cacharros» que forman parte de la exposición. Porque este recorrido por la pre-universidad y la universidad gijonesa se compone no sólo de paneles, fotos de quienes hicieron posible el camino e imágenes que recogen el paso del tiempo, sino también de utensilios que los viejos universitarios utilizaron en su formación. Desde un amperímetro de 1900 hasta un gasómetro de 1930, pasando por tubos de rayos catódicos, reostatos y ordenadores que, aunque más cercanos en el tiempo, en comparación a los actuales bien parecen de aquellos años.

Porque las escuelas universitarias de Gijón, como tal, no entraron a formar parte de la institución hasta el último tercio del siglo XX. Pero sus orígenes comenzaron mucho antes. Esa 'Atenas gijonesa' arrancó con la Escuela de Artes y Oficios, la Escuela de Comercio y el Instituto de Náutica y Minerología. Era el siglo XVIII. Tres siglos después, aquéllas se han convertido en la Escuela Universitaria Jovellanos, la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial, la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería y la Escuela Universitaria de la Marina Civil.

«... Y los frutos de la enseñanza serán mi mejor sufragio», decía Jovellanos, frase que recoge la exposición, bajo la coordinación de Agustín Guzmán Sancho.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS