El Gobierno, dispuesto a resistir, propuso una última oferta que Fernández, en la que no retrocede con el aumento del tributo a la soja de exportación, que pasó de 35 a 44%. Pero ofrece compensar las pérdidas con reembolsos y otras medidas de fomento a pequeños productores.
El conflicto ya está muy avanzado y aún las medidas que hace un tiempo hubieran sido bien recibidas ayer son miradas con desconfianza por los pequeños productores.





