
Las ventas de pescado en la rula gijonesa se dispararon hasta totalizar los 16.400.000 euros. Los beneficios antes de impuestos, por su parte, tocaron techo hasta situarse en 422.846,66 euros. O lo que es lo mismo se multiplicaron por más de treinta para una rula, la de El Musel, que está acostumbrada a equilibrar sus cuentas o, como mucho, a generar pequeños beneficios. En 2006 la ganancia de la instalación del Rendiello fue próxima a los 13.000 euros y en 2005, el beneficio fue de unos 6.000 euros.
En cuanto a las ventas de pescado de 2007, las capturas de bonito supusieron un 21% del volumen total. La flota gallega aportó el 35% de la pesca comercializada, la flota asturiana normal, el 10%, y la flota regional que actúa en el caladero comunitario, el 30%. Por último, la flota de Gijón sólo dejó aproximadamente el 3% de ese récord de ventas.
Fuentes del Consejo de Administración de la rula gijonesa destacaron el «enorme esfuerzo» realizado por la plantilla de LonjaGijón, que resolvió el importante aumento de actividad sin incrementar sus efectivos. Precisamente, no se ha podido ampliar la plantilla por la precariedad de la situación generada por la escisión de armadores de la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas, de Avilés.
El incremento de actividad de la rula de Gijón satisface no sólo a los componentes del Consejo de Administración de LonjaGijón-Musel, sino también a los comercializadores, que encuentran, además de más cantidad, mayor diversidad.
Avance de 2008
Los datos que se han recogido hasta el momento, correspondientes al primer trimestre de 2008, evidencian un resultado peor que el de 2007 por estas mismas fechas, aunque mejor respecto a los registros de 2006. Sea como fuere, en LonjaGijón son conscientes de que un año extraordinario como el pasado no se va a volver a repetir. De la flota avilesina que vendía sus capturas en El Musel, cinco armadores han vuelto a la nueva lonja de la villa del Adelantado y el resto parece que ha optado por vender su mercancía fuera de Asturias.
No obstante, esas pérdidas se han podido compensar en parte con la captación de cuatro barcos de arrastre gallegos que faenan en aguas comunitarias. En ese sentido, El Musel sigue demostrando tener mayor atractivo en su plantilla y servicio que en sus vetustas instalaciones.





