Debe explicar a sus queridos ciudadanos, que el ofrecerles una tarde de su médico a la semana es a cambio de quitárselo una mañana a la semana; que durante esa mañana que su médico no está, los médicos que están atendiendo a sus propios pacientes deberán atender a los usuarios de los médicos que estarían por las tardes; esto generaría más interrupciones, más demoras, más aglomeraciones y más esperas. Debe explicarles que los médicos de atención primaria, no son los responsables del gasto farmacéutico y que cumplen de sobra con su jornada laboral; que no son los responsables de las listas de espera, ni de la desesperación de los pacientes perdidos entre la ineficiencia de los distintos niveles asistenciales, ni de que la tecnología sea cara, ni de que se haya dispersado tanto.
Tampoco son responsables de que decisiones populistas nos hayan llevado a un sistema donde prima el consumismo de recursos ineficaces, un sistema que no aborda políticas de participación de los ciudadanos ni de co-responsabilidad en la utilización de éstos recursos y en el mantenimiento de su propia salud. El señor consejero debe saber que, a pesar de esto, las urgencias y la consultas seguirán aumentando. Los últimos datos publicados y su tendencia así lo demuestran, porque se ha creado un sistema sanitario enormemente accesible, pero de dudosa eficiencia. Si usted o al menos su magnífico equipo, saben que el problema no está en los médicos de atención primaria; que lo que proponen no va a crear ningún impacto en la salud de los ciudadanos, ni va a repercutir de forma importante en el gasto sanitario y que va a crear importantes problemas de organización... ¿por qué lo hace? ¿Por ignorancia, por demagogia, o porque con otras medidas no se atreve? Se me olvidaba recordarle que en mi centro de salud tenemos cupos de 1.900 pacientes, cuando ustedes mismos preconizan que como máximo deberíamos tener 1.500, y que algunos médicos de este equipo prolongan su jornada laboral sin pedir nada.





