
Entre los acuerdos alcanzados entre los tres sindicatos agrarios de Asturias, las industrias lácteas y el Ejecutivo autonómico destaca ese observatorio, dependiente de la Administración, que «garantice la transparencia y dé certidumbre y estabilidad al sector», en palabras de Fernández. «Debería ser un debate nacional, pero se puede explorar la vía para ponerlo en marcha a nivel autonómico», anotó.
Este organismo permitiría conocer el precio que las industrias pagan a los productores por la materia prima y evitaría que se generaran abusos y desajustes injustificados. No obstante, habrá que evitar que las cifras que arroje puedan «desinformar más que informar», según advirtió el presidente de la Asociación Profesional Asturiana de Industrias Lácteas, Enrique López. «Hay mil factores que inciden en el precio final de la leche», señaló.
La responsable de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, que estuvo acompañada por el nuevo viceconsejero, Cristino Ruano, y el director general de Ganadería, Enrique Rodríguez Nuño, también afirmó que el sector lácteo de Asturias apoyará la iniciativa del ministerio de crear «un marco estable y permanente de las relaciones contractuales entre la industria y los productores». Esta aspiración, que se formalizará a través de un contrato-tipo que establezca un precio mínimo de la materia prima «dará estabilidad a la industria y a los productores», aseguró la consejera, aunque admitió que «los altibajos que está viviendo el sector son consecuencia de las leyes del mercado y será el mercado el mayor protagonista para su solución».
Ramón Artime, secretario general de Asaja, compartió este planteamiento al incidir en que «es necesario un marco estable que marque un suelo, porque por arriba lo hará el mercado». Sin embargo, advirtió que la reunión de mañana en la sede del Ministerio, que debe decidir sobre la puesta en marcha de este acuerdo de mínimos, será «la última oportunidad de tener un marco estable para que el productor y la industria puedan vivir del sector». Y recalcó que «cualquier desliz que se cometa y que afecte a las rentas de las explotaciones supondrá el fin del sector productor».
«Sin paños calientes»
En este sentido también se manifestó el secretario general de UCA, José Calvo, quien recalcó que «ya no se puede andar con paños calientes». «A los ganaderos hay que decirles muy alto y claro que si no son rentables sus explotaciones, que las cierren y se marchen a casa, pero dignamente», argumentó. Para Óscar Sirgo, representante de COAG en Asturias, este proceso negociador también representa «el último tren que le queda al sector lácteo, que ya está en una crisis gravísima porque los costes de producción están muy por encima del precio de la leche».
Los implicados en el sector lácteo también acordaron insistir al ministerio en la «puesta en valor de la trazabilidad», a fin de que «traspase las puertas de la industria y llegue al consumidor», así como elaborar un programa anual de muestreos para que «las empresas recogedoras den un trato homogéneo a los productores».





