Los hechos tuvieron lugar en 2005, cuando, presuntamente, el vendedor medió en la venta de unas plazas de garaje, una función que, según la fiscalía, no le correspondía y por la que cobró una señal. Finalmente, los contratos se resolvieron con la devolución del dinero abonado previamente.
El abogado de la defensa de S. C. G. pide la libre absolución para su cliente. En la causa no se ha personado acusación particular, ya que los perjudicados recibieron el importe que habían pagado. Por este motivo, la fiscalía no solicita para el enjuiciado el pago de indemnización alguna.





