
El subdirector general del Protección del Patrimonio Histórico, Luis Lafuente Baterno, firma el escrito, con fecha del 7 de marzo de 2008. Recuerda que el Icomos, organismo asesor de la Unesco, emitió un informe negativo sobre el efecto que los edificios promovidos por la sociedad Jovellanos XXI tendrían sobre los monumentos prerrománicos declarados Patrimonio Mundial en 1985 y 1998. Dicho documento proponía incluir a Oviedo en la lista de ciudades con patrimonio en peligro. Ahora, el Ministerio de Cultura tiene que comunicar al Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco que el proyecto de Calatrava está paralizado.
Además, el responsable estatal recuerda al equipo de gobierno su obligación de garantizar la protección, gestión e integridad de los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad, como es el caso de San Julián de los Prados, Foncalada y la Cámara Santa de la Catedral.
Indica que las Directrices Operativas para la aplicación de la Convención de Patrimonio Mundial también obligan a los estados miembros de la Unesco a informar de «sus propósitos de iniciar o autorizar, en las zonas declaradas, obras de restauración considerables o nuevas edificaciones que pudieran modificar el valor universal excepcional del bien». Por tanto, le pide que «mantengan informado a este ministerio de futuras actuaciones».
Pese a la carta, el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, rechazó ayer enviar un escrito de contestación. «El proyecto está paralizado y punto. Lo demás es multiplicar la burocracia de forma innecesaria», opinó el edil.
Compromiso
Sin conocer la negativa municipal, el concejal de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ), Roberto Sánchez Ramos, que informó de la carta, propuso al Consistorio que envíe una respuesta en la que el Ayuntamiento se comprometa a que en los futuros proyectos a realizar en la zonas sensibles con la ciudad se respetarán la directrices de la Unesco.
Además, el edil exigió a Mortera una explicación sobre los motivos por los cuales aún no ha contestado al requerimiento.





