
«Estoy convencido de que el Principado no se va a negar a la puesta en marcha de nuevas titulaciones; al contrario, porque es muy sensible a la demanda social» afirmó en el programa La Lupa, de Canal 10. El aspirante a rector recordó que «adaptar las actuales titulaciones es una necesidad obligada» y añadió que «se puede ir a dobles titulaciones, como Administración de Empresas y Derecho o Administración de Empresas e Informática, que se podrían afrontar, porque son estudios que tienen demanda y ya disponemos de ellos».
En la misma línea de enviar mensajes al Principado, el catedrático de Álgebra recordó su propuesta electoral de incorporar a la Universidad de Oviedo los terrenos que en su momento deje liberados el Hospital Universitario Central de Asturias cuando se traslade a La Cadellada. «No podemos perder esa oportunidad única e histórica de conseguir el gran campus de Oviedo. No hay que olvidar que en este momento los estudios están diseminados entre El Milán, Llamaquique, Los Catalanes, el centro y el Cristo, y apelo a la sensibilidad política del Principado para poder hacerlo realidad», explicó.
El problema financiero lo resolvió con «negociaciones con el Principado, porque la Universidad de Oviedo es una universidad pública y es natural que se sustente con fondos públicos, porque no hay dinero mejor invertido que en la educación».
A lo que se negó en redondo Santos González fue a que se suban las tasas académicas para acercar el coste real de la carrera a lo que pagan los estudiantes. «No acepto una subida», dijo, tajante, al tiempo que advertía que «hemos de estar atentos a los precios de los nuevos títulos de postgrado», en referencia a que su financiación será diferenciada a los títulos de grado.
Y no entró el candidato a ningún debate conflictivo. Rehuyó el del traslado de la Escuela de Ingenieros de Minas a Mieres y también el de la distribución de los estudios de ingeniería entre los campus de Gijón y Mieres. Y sobre el empapelamiento nocturno de varios centros con sus carteles puntualizó que «la campaña empezó a las 12 de la noche y cualquier candidato habría obtenido permiso para hacerlo».





