
Según explicó el concejal del PP José Luis Garzón, la aparición de las grietas se suma al retraso que acumula la obra, que tendría que haber concluido «el mes pasado» y a la que «todavía le falta al menos otro mes».
El edil estima que los daños en los edificios colindantes a Demetria Suárez se han debido a la falta de previsión a la hora de abordar los trabajos, ya que la zona se encuentra en terrenos «ganados a las marismas» y es, por tanto, suelo «inestable».
Los daños llegan incluso, según denunció el concejal, a suponer un riesgo para los viandantes, especialmente en una zona en la que un muro de bloques de cemento se ha «desencajado» y ofrece un aspecto inseguro.
Garzón, que compareció ayer acompañado del portavoz del grupo municipal del Partido Popular, Constantino Álvarez, señaló que el Ayuntamiento debería encargar una auditoría para evaluar «los daños y perjuicios» causados a las empresas de la zona, de cara a aclarar, al mismo tiempo, quién habrá de responder de las previsibles indemnizaciones.
No en vano, indicaron ambos ediles, algunas de las empresas de Demetria Suárez ya se disponen a emprender acciones judiciales para reclamar las pertinentes compensaciones por los daños sufridos, así como por los perjuicios causados por el dilatado cierre al tráfico de la calle.
«En un primer momento se dijo que Demetria Suárez iba a estar cerrada un mes, pero pasan los meses y sigue sin estar abierta», indicó Garzón, quien responsabilizó de ese incumplimiento y de los retrasos de la obra a una posible falta de control del desarrollo de los trabajos por parte del Ayuntamiento.
En ese sentido, Constantino Álvarez señaló que «el cumplimiento de los plazos» debería ser «una prioridad» en obras que, como la de Demetria Suárez, afectan «de forma importante» a actividades empresariales.





