El listón dejado el pasado año por el festival internacional de fotografía y artes visuales fue tan alto (600.000 visitantes, un 25% más) que los responsables han decidido darle una vuelta de tuerca a la programación para mantener activa a la audiencia. Claude Bussac, directora de la muestra, ha preferido pisar sobre seguro con la recuperación de un tema central como «argumento común», la presencia de grandes maestros en secciones paralelas y la apertura de nuevos canales para hacer partícipe al público en general. Así, del 4 de junio al 27 de julio las paredes de edificios con raigambre ubicados en Madrid, Cuenca, Aranjuez, Lisboa y Algarve (Portugal) acogerán obras de autores contemporáneos como Javier Vallhonrat y Catalá-Roca junto a popes de la instantánea como W. Eugene Smith y Robert Smithson.





