
TERESA PRADA
FLORENCIO MARTÍN
JOSÉ ANTONIO GUTIÉRREZ
Los vecinos de Moreda, Poniente y el Polígono de Pumarín continúan su lucha contra el plan especial para la integración del ferrocarril en la ciudad, popularmente conocido como plan de vías. La última iniciativa ha sido la firma de un manifiesto contra dicho proyecto, al que califican como «retrógrado, por la nula participación ciudadana en su elaboración».
El plazo de alegaciones finaliza el próximo 28 de abril. En este sentido, los afectados dicen encontrarse «en una situación de indefensión en lo que respecta a la estación intermodal, ya que en los documentos publicados se carece de información concreta en lo que se refiere a alturas máximas y rasantes por lo que no queda garantizada la permeabilidad». En este sentido, los vecinos reclaman que la estación sea soterrada «para posibilitar la intercomunicación entre los barrios».
Además, señalan que «la solución propuesta en cuanto a las rasantes del parque lo hace incompatible con la tendencia actual de facilitar el desplazamiento a las personas discapacitadas o con dificultades de movilidad». También piden que se soterren las vías hasta Veriña. Según explican, «sería la solución definitiva para todos lo barrios afectados. No existe soterramiento a partir de Carlos Marx, por lo que permanecerá la barrera ferroviaria que separa los barrios de Moreda y el Polígono y de Pumarín y Tremañes de La Calzada. El proyecto parece prever que esta barrera se supere a través de un sistema de pasarelas y pasos elevados».
Asimismo, aseguran que «la consecuencia principal de la permanencia de las vías en el trazado propuesto es la imposibilidad de desdoblar Juan Carlos I de una forma natural y razonable». Reclaman su desdoblamiento, pero «sin que ello origine una nueva barrera».
Las tres asociaciones son contundentes. «Rechazamos el modelo de financiación, basado en las plusvalías que se generan en los terrenos liberados. Condicionan el proyecto y es una perversión de las administraciones públicas. Supone la claudicación ante la especulación para abordar proyectos vitales para la ciudad. Cuando hay voluntad política se es capaz de asumir proyectos que, a pesar de ser mucho más costosos, suponen una efectiva solución al problema, como Vigo o Vitoria».
Califican el modelo urbanístico presentado como «desproporcionado». Según explican, «la edificación en altura rompe con las construcciones de su alrededor y genera un espacio que no se integra en el conjunto de la ciudad y que es poco acogedor para el viandante». Por estos motivos, piden «el replanteamiento de la utilización de los terrenos liberados».
Poniente, el Polígono y Moreda entregarán el documento al resto de las asociaciones gijonesas en busca de su apoyo con la vista puesta en la reunión que mantendrá la ejecutiva de la federación vecinal el próximo lunes. Del respaldo que reciban también dependerá la organización del calendario de movilizaciones para el que todavía no tienen fecha. Tampoco han determinado que tipo de protestas van a llevar a cabo.
Alegaciones separadas
Aunque habrá que esperar la decisión final, las posturas de los diferentes presidentes vecinales son dispares. Mientras que Poniente, Moreda y El Polígono estuvieron desde un principio en contra del proyecto, Laviada o El Natahoyo siempre lo han apoyado. Por su parte, Antonio Gutiérrez, recién estrenado presidente de la asociación Evaristo Valle, de Tremañes, afirmó ayer que personalmente también está en contra del plan, aunque aún no le ha dado tiempo a tratar este tema con el resto de socios. Teresa Prada, de La Calzada, no ha sido tan contundente, y ha dicho que «hasta que no veamos el proyecto que abarcará la zona a partir de Carlos Marx no podemos opinar».
Lo cierto es que los vecinos no presentarán las alegaciones de manera conjunta, sino que la federación presentará las suyas y Poniente, Moreda y el Polígono también lo harán de forma separada. Según explicó ayer su presidente, Amador García, las alegaciones de la federación se basarán en la petición del soterramiento hasta Veriña, o al menos, de que la estación intermodal no cierre las puestas a ello. Además, pedirán más participación ciudadana.
El Polígono, por su parte, se basará en la postura expresada en el manifiesto y propone «que se contemple un nuevo periodo específico de información pública para cuando estén desarrollados al detalle antes de su licitación pública». El plazo finaliza el 28 de abril.





