El jurado popular constituido para juzgar a José Carlos Augusto Braga, acusado de matar a su esposa, Isaura Pascoal, el 14 de marzo de 2006 en las proximidades de la localidad asturiana de Bueño, ha acordado por unanimidad declarar al acusado culpable de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento.
Tras una breve deliberación en la Audiencia Provincial de Asturias , el jurado ha hecho público este veredicto al considerar que el acusado mató "a sangre fría y con desprecio" a su esposa ya que, además de las 30 puñaladas que le asestó por todo el cuerpo y que le hubieran causado la muerte en apenas quince minutos, le aplastó el cráneo con una piedra de quince kilos.
Además, el jurado considera que Braga actúo premeditadamente pues el día de los hechos no fue a trabajar y llamó a la víctima para después llevarla a un lugar "inaccesible" que él conocía.
El imputado se enfrenta a una pena que oscila entre los 20 y los 25 años ya que el juez deberá considerar el agravante de parentesco que unía a acusado y víctima, así como el atenuante de confesión pues Braga se entregó a la Policía Nacional y condujo a los agentes hasta el cuerpo de la mujer, situado junto a la cantera 'Cogollo'.
Asimismo, los miembros del jurado han descartado la posibilidad de que el acusado tuviera sus capacidades intelectivas y cognitivas alteradas pues no consta que tomase alcohol.
También consideran que José Carlos Augusto Braga ya conocía con anterioridad las supuestas infidelidades que le llevaron a este arrebato, posición ésta que sostiene la defensa.
El fiscal y el abogado del Estado que representa a la Delegación en Asturias de Violencia de Género piden para el imputado 23 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento con la agravante de parentesco y la atenuante de confesión y una indemnización de 130.000 euros para la hija de la víctima.
No obstante, han instado al juez para que considere, a fin de reducir la condena, la intervención esclarecedora del acusado pues, según los agentes policiales que declararon en el proceso, "sin la ayuda del imputado hubiera sido muy difícil encontrar el cuerpo".
La acusación particular ha rebajado la pena de 25 años de prisión con inhabilitación absoluta a 23 y ha mantenido la indemnización de 100.000 euros para los hermanos de la víctima por la responsabilidad civil y por los daños morales.
Por su parte el abogado defensor del acusado, José Carlos Botas, que solicitaba diez años de cárcel como autor de un delito de homicidio con la atenuante de enajenación mental transitoria ha elevado su petición a veinte años, el mínimo por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento.