
Por un lado, el teniente de alcalde, Gabriel Iglesias, asegura que aquel día llamó al 112 en varias ocasiones pidiendo que se abriesen las carreteras del concejo. «Las primeras llamadas eran sobre la carretera de Sobrefoz, porque había mucha gente arriba encerrada. Se había celebrado un mercáu tradicional y la nieve no les permitía bajar», explica el edil popular.
Pero insiste en afirmar que «la última llamada que realicé el sábado 22 por la tarde, además de pedir que abriesen la carretera de Sobrefoz, pedí que hiciesen lo mismo con la de Viegu porque había una persona enferma y no podía bajar». Explica que «no vamos a pedir ningún tipo de responsabilidad; ni nosotros ni la familia creemos que haya habido negligencia ni mala fe», pero dice que «lo que no pueden decir es que no avisamos». Por eso, dice que, si hay dudas, «que manden las transcripciones de las llamadas, y se sabrá como fue la conversación».
Desde el 112, por su parte, tras rastrear más de 7.300 llamadas de aquel día, han encontrado las relativas a este caso, pero dicen que sólo se pidió el día 22 que abriesen las carreteras de Sobrefoz y Abiegos, no la de Viegu. «Se recibió la llamada de una persona que estaba de vacaciones, pero no era prioritaria». También se recibieron después de las siete de la tarde los avisos «solicitando asistencia para una persona que presentaba alteración del nivel de consciencia y disminución de fuerza», que resultó ser el anciano que horas más tarde falleció en Arriondas.
Según el 112, tras contactar con el médico de Ponga, éste se puso en contacto con la familia y se acordó que los propios vecinos bajasen al enfermo en un todoterreno. Después, el galeno decidió que se trasladase al hospital de Arriondas al anciano, que falleció horas más tarde.
Según el informe del 112, sí recibieron una llamada del teniente alcalde solicitando la apertura de la carretera de Viegu (la PO-2), pero fue el domingo a las once de la mañana. Los familiares habían solicitado ya la apertura de la carretera a primera hora de la mañana, por lo que se le informó de que las máquinas ya estaban avisadas. Hasta aquel momento, el teniente alcalde pensaba que las carreteras habían sido limpiadas la tarde anterior. «Me llamaron para decirme que la máquina ya estaba abriendo el paso, por lo que me quedé tranquilo», explica Iglesias. Por ahora, la versión definitiva sigue quedando en el aire.





