
LOS DATOS
LOS DATOS
Durante toda la tarde, distintos operarios trabajaron para poder apartar la gran piedra de las vías. Finalmente lograron echarla a un lado con la ayuda de una grúa. De esta forma se pudo restablecer el tráfico por completo. Durante la tarde de ayer el tráfico permaneció cortado, pero hoy los trenes circularán con normalidad.
Además del tren de mercancías, se vieron afectados otros dos convoyes regionales de pasajeros de la línea Oviedo-Santander -el de las 17.15 y el de las 19.15 horas-. Según Feve no se registró ningún retraso ya que «se puso en marcha un sistema de transbordo por carretera» que acercó a los pasajeros hasta Llanes en un autobús contratado por la empresa ferroviaria. De esta forma, aseguraron en Feve, «el servicio nunca se cortó porque los pasajeros pudieron llegar a su destino».
Antecedentes
La zona en la que se registró el desprendimiento en la tarde de ayer fue en agosto del pasado año testigo del descarrilamiento de un tren de mercancías cargado con bobinas de acero que, igual que la piedra, cortó el tráfico en esta vía que une las comunidades de Asturias y Cantabria. Una decena de vagones descarrilaron entre el paso a nivel que da acceso a la localidad de Toraño y su estación, en un punto donde la vía es doble.
En aquella ocasión el suceso se produjo a las siete y media de la mañana, con lo que se vio afectado todo el tráfico ferroviario de la jornada. En total, fueron diez los trenes de pasajeros que vieron interrumpidos sus viajes y entonces sí se registraron retrasos.
El material del tren invadió también la carretera local de la localidad parraguesa con lo que ésta quedó, en cierto modo, incomunicada y, con ella, los pasajeros que viajaban en los convoyes.
Un mes antes, en julio de 2007, otro tren de mercancías que llevaba bovinas de acero al País Vasco descarriló en la localidad cántabra de Pesués. Aquel día se quedó inutilizada la vía férrea entre las dos comunidades. Se paralizaron así siete convoys de mercancías y seis trenes de la línea Oviedo-Santander. En total fueron 350 viajeros los afectados por aquel aparatoso accidente.





