
Las máquinas iniciaban así el derribo de las primeras de las construcciones existentes en la zona y que se han visto afectadas por el desarrollo del futuro complejo residencial. Pese a que los trabajos de demolición fueron interrumpidos temporalmente por circunstancias que no han trascendido, se prevé que los derribos continúen estos días en aquellas construcciones que ya han sido desalojadas.
No es ese el caso de los seis hermanos de La Grandiella, que continúan estos días con el traslado de los aperos y enseres de su casería a la espera de que se les notifique definitivamente su desahucio, y después de que las administraciones implicadas en el desarrollo del residencial no hayan accedido a concederles una prórroga hasta que concluya la construcción de las dos viviendas unifamiliares aún en obras y a las que se trasladarán en unos meses.
Con la entrada de las excavadoras se iniciaba, pues, una obra que lleva años de tramitación y que está a la espera de que se resuelvan los recursos y procesos judiciales abiertos por los propietarios de los terrenos afectados, que consideran que la operación podría suponer un beneficio «encubierto» de unos 24 millones de euros de los que se beneficiarían los socios privados de Sogepsa, y que se obtendrían a través de la rebaja del precio del suelo expropiado mediante una serie de ardides legales.
Tribunales
Sea como fuere, y a la espera de que los tribunales resuelvan esas cuestiones, las obras comienzan ahora para dar paso a un nuevo complejo residencial de casi un millar de viviendas, la mayor parte de ellas en bloques y protegidas. En concreto, está prevista la construcción de 949 viviendas, de las que 756 contarán con protección pública. Parte de las viviendas libres, además, serán unifamiliares.
La tramitación del proyecto se inició hace ahora cerca de un lustro, si bien fue en el mes de febrero de 2004 cuando se firmó el convenio entre Sogepsa, el Ayuntamiento de Avilés y el Gobierno del Principado para desarrollar el que será, junto con el de Gaxín, uno de los principales proyectos residenciales del municipio.
Está previsto que el conjunto de la actuación se desarrolle en varias fases, una vez que concluyan las obras de urbanización por parte de Sogepsa. Será entonces cuando los socios privados de la sociedad mixta procedan a la promoción de las viviendas previstas en el proyecto.
Por ahora, Sogepsa ha adjudicado, el pasado mes de febrero, a la empresa Coprosa las obras de urbanización del residencial, con un presupuesto de 9,1 millones de euros y un plazo de ejecución de 16 meses. La inversión total prevista por Sogepsa en La Magdalena, en una superficie de casi 200.000 metros cuadrados, supera los 26 millones de euros, según la propia entidad.





