Con todo, su valoración sobre la situación económica actual es peor (60 puntos, aunque sólo uno menos que en febrero) que sus expectativas sobre la evolución que registrará a un año vista (86,2 puntos, si bien con una caída de casi seis). Comparado con los últimos doce meses, sin embargo, se aprecia que la confianza de los consumidores ha retrocedido 16,4 puntos, reducción sensiblemente menor si se analiza la marcha que esperan dentro de sus propias economías familiares.
No dista mucho su impresión en el caso del empleo, cuyas expectativas son cinco puntos inferiores a las de hace un mes. Como novedad, y tras cinco meses de mejora, empeora la percepción de los consumidores sobre la marcha de los precios a doce meses vista, al tiempo que empeoran sus perspectivas sobre ahorro y consumo. Por colectivos, los jóvenes de entre 16 y 24 años tornan ahora en los más pesimistas, sensibilidad que también predomina en las ciudades con más de 500.000 habitantes.
Aurelio Martín dijo que, aunque la economía española se desacelere, seguirá creciendo por encima de la del resto de países de la zona euro. Añadió que también se seguirá creando empleo, aunque en menor medida que antes y con un modelo «comparable con el resto de Europa», en el que crezca en mayor medida la productividad, y calculó un aumento del empleo del 1,5% para este año, lo que supondría la creación de 300.000 puestos de trabajo. Esto supondrá, añadió, que España siga necesitando inmigrantes para cubrir las demandas de empleo.





