
Y es que, tal y como recordó Justo Vilabrille, el proyecto de decreto «decía que la titularidad recaería en las Corporaciones locales». Está claro que al menos la de Gijón no está dispuesta a ceder en eso. Es más, el propio Vilabrille aseguró hace ya unos meses que el Ayuntamiento «no va a gestionar las escuelas infantiles indefinidamente». De hecho, las administraciones -tanto la local como la regional- esperaban a la regulación estatal de este ciclo para aclarar la fórmula de gestión. En estos momentos, Gijón cuenta con seis escuelas infantiles que dependen de la Consejería de Educación pero que, a través de convenios, gestiona el Ayuntamiento. Son los Raitanes, La Serena, Escolinos, Los Playinos, Los Pegoyinos y Montiana. A estas se sumará el próximo curso el nuevo centro de Montevil. Para éste, Vilabrille aseguró ayer que no será necesario firmar un nuevo convenio (cuestión que podría estar en peligro por la prórroga presupuestaria), sino que bastaría con establecer una adenda al acuerdo actual.
En la ciudad hay además dos jardines de infancia -el de Roces y el de Pumarín-, de la Consejería de Bienestar Social. Y, por último, la escuela infantil Atalía, dependiente de la Fundación Municipal de Servicios Sociales.
Tremañes, en 2009
Vilabrille recordó ayer que, además de la de Montevil, ya están previstos otros tres centros del ciclo de 0 a 3 años. El primero de ellos sería el de Tremañes, que podría estar en funcionamiento en el primer semestre de 2009, en las propias instalaciones del colegio de Tremañes. Después llegará el de La Camocha, que se ubicará en el patio de la escuela pública de allí, y contará con tres unidades. Por último llegará el de Viesques, una escuela de seis unidades que estará en una parcela municipal próxima a colegio Begoña, y que atenderá a la población de Viesques y La Arena. A esos, «probablemente se sumarán más», dijo Vilabrille.
En los próximos días, el concejal de Educación presentará el plan de obras de las escuelas infantiles de Gijón. Se trata, principalmente, de dotarlas de instalaciones donde los padres puedan dejar los carritos de los bebés, sin que estos ocupen lugar en las aulas.
Hasta aquí, la etapa infantil. Porque, en realidad, Vilabrille había convocado ayer a los medios, justo antes de la celebración del Consejo Escolar, para explicar de forma detalla el plan de obras en colegios de este ejercicio. En total, tal y como aprobó el martes la junta de gobierno, la partida es de 1,2 millones de euros, de los que 880.000 serán directamente para inversión. Estas cifras, dice el concejal, «reflejan a las claras la voluntad política del Ayuntamiento de Gijón respecto a los temas de educación». Con ese presupuesto, el Ayuntamiento pretende «dejar lo más dignamente posible las instalaciones, para que la educación sea también lo más digna posible». Ese proceso incluye las fachadas, las aulas, los gimnasios, las aulas...
El reparto del dinero se ha realizado «bajo los criterios de equidad y justicia», siguiendo tres consignas. En primer lugar, las peticiones de los propios centros; en segundo, la opinión del concejal, tras su visita a los colegios y, por último, el criterio del jefe de la sección de mantenimiento del Ayuntamiento. Las partida más cuantiosas será la de reforma de instalaciones eléctricas, con 350.000 euros, ya que la normativa europea obliga ahora a los centros educativos a una serie de requisitos, entre ellos, contar con un generador en el exterior, por si falla el suministro eléctrico. Vilabrille destacó también las obras en los patios de los colegios públicos Asturias y Lloreu, cuyas instalaciones para el recreo están ahora «bastante degradadas».
Además de las inversiones, hay una partida de 351.000 euros para mantenimiento y conservación, dinero con el que se acometerán numerosos trabajos de pintura interior, adaptación de aseos, fontanería, alumbrado, movilidad...
En cuanto al calendario de ejecución, Vilabrille explicó que entre el 22 de mayo y el 15 de junio se acometerán los trabajos «que no afecten al normal desarrollo de las actividades académicas», lo mismo que entre el 31 de agosto y el 31 de diciembre. Y durante las vacaciones escolares (del 18 de junio al 31 de agosto), ese llevarán a cabo el resto de obras.





