
A la vista de la situación, la decisión final pasa por abrir un nuevo periodo para negociar las condiciones con las entidades del sector interesadas. Gutiérrez, explicó que durante el plazo de presentación de ofertas fueron muchos los hosteleros que se interesaron, pero sin plantear en firme ninguna opción. Por ello, agregó, «vamos a ver ahora si existe realmente interés en el sector por la vía de una negociación en la que las partes puedan alcanzar un acuerdo sobre las mejoras».
Dentro de este nuevo plazo que quedó abierto ya para convenir unas condiciones de utilización del bar, uno de los aspectos que suscitan mayor interés es el relacionado con el estacionamiento. En este sentido, la idea que se propone pasa por gestionar con la Dirección General de Transportes y Asuntos Marítimos la posibilidad de que se autorice el empleo de un espacio para los clientes del bar. Además del aspecto relacionado con el aparcamiento, las consultas también fueron sobre la posibilidad de cubrir la terraza existente. El patrón mayor señaló que esta posibilidad deberá ser autorizada por la Dirección General de Pesca, como Administración a la que compete la instalación.
En el periodo de negociación se estará abierto a otras sugerencias que se formulen por parte de los particulares dispuestos a ofertar por la instalación.
Condiciones iniciales
El pliego de condiciones elaborado inicialmente desde la Dirección General de Pesca que fue corregido en algunos aspectos, recoge que la concesión del bar será por un periodo máximo de 25 años. En cuanto a la renta que se deberá abonar de forma mensual será de 1.800 euros, únicamente sujeta a la revisión anual del Incremento de Precios al Consumo (IPC). En otro tipo de mejoras realizada en el pliego de condiciones se recoge igualmente que el acondicionamiento del local estará sujeto a la que rige en la vigente ley para este tipo de actividades.
Todas estas condiciones no parecen haber convencido a los posibles demandantes que observan, además, que la adecuación del establecimiento requerirá de una notable inversión por parte del interesado. Por todo, el presidente de la cofradía de pescadores insistió en que a partir de ahora todas estas cuestiones deberán platearse en el marco de la negociación.
Así las cosas, desde el pósito de Candás se mantiene la esperanza de que finalmente se pueda cerrar la concesión preferentemente, con alguno de los hosteleros locales.
Gutiérrez recordó, igualmente, que todos los interesados en el asunto deberán solicitar información al respecto en la Cofradía de Pescadores Nuestra Señora del Rosario de Candás.
Por otro lado, el anterior local de la cofradía se incorporará al establecimiento hostelero para una ampliación del negocio arredando a la cofradía. Mientras tanto, se confía en que el nuevo bar de la lonja pueda adjudicarse dentro del menor plazo posible.





