
EL PROYECTO
Además, la empresa tiene muchos más proyectos en marcha, por lo que tienen claro que «habrá que edificar en otro sitio. Si allí no se puede, tendremos que hacerlo en otro lugar». Lo que sí quisieron dejar claro es que «la empresa siempre ha respetado la normativa y así seguiremos haciéndolo. Nosotros no podemos hacer nada más», explicaron tras conocer la noticia.
Pero la verdad es que, desde que llegó al Gobierno la coalición del PSOE con IU, las cosas no han dejado de desinflarse en el proyecto urbanístico de Oreyana. Bien sea por una razón o por otra, el proyecto de construir en esa zona unas 2.500 viviendas se ha quedado en nada, después de haber sufrido una primera reducción hasta las 1.160 viviendas.
Además, las desavenencias entre el equipo de Gobierno y la empresa, así como otra familia con propiedades en la zona, han marcado la actualidad de los últimos meses. Ahora el problema parece bastante mayor.





