No obstante, los sindicatos lamentaron la consecuencia indirecta de la recolocación: la necesidad de rescindir los contratos eventuales eventuales en la zona de logística para poder asumir la llegada del nuevo personal.
Finalmente, la reubicación afectará a 41 trabajadores sobre el medio centenar que se había barajado en las últimas horas. En el estudio se han analizado todas las variables, desde las bajas a calendarios de vacaciones y la recuperación de la normalidad una vez que comience el templado del horno, previsto para agosto.
De las 41 reubicaciones, once serán traslados al Proteo, el horno del Centro de Investigación de Avilés (Avilés R&D). Otras cinco personas se trasladan a Sekurit, la línea dedicada a la fabricación de cristal para automóvil. Nueve operarios reforzarán la zona de logística. Allí deberán atender el incremento de actividad, ya que la fábrica de Avilés ha comenzado a recibir el vidrio que no produce debido a la avería del horno. Es necesario reforzar a la plantilla de este departamento para gestionar el material que se recibe y preparalo para nuevos envíos a clientes o dentro de la fábrica a Sekurit.
Los 16 trabajadores que completan el grupo de afectados permanecerán en Glass en tareas de apoyo a la reconstrucción del horno dañado, donde ya han comenzado los trabajos.
La obra supondrá una inversión de 35 millones de euros, según anunció Saint-Gobain el pasado mes de marzo. La intención de la multinacional es que, en agosto, comience el templado del horno, es decir, prepararlo para su actividad normal. En setiembre, según el calendario de la empresa, el horno debe comenzar a producir vidrio. La obra permitirá mejorar la calidad del vidrio fabricado en Avilés. Para la reconstrucción, Saint-Gobain ha reforzado la planta de Avilés con técnicos de sus principales instalaciones de Europa para superar en un tiempo récord un gravísimo accidente sin desatender a sus clientes.





