
El mensaje del Banco de España contrasta con el análisis que el propio organismo hacía hace algo más de dos años, cuando explicaba que los pisos estaban sobrevalorados entre un 24% y un 35%. De hecho, el pasado mes de mayo y en un artículo inserto en la revista Papeles de la Economía de la Fundación de las Cajas de Ahorro, el entonces director general del Banco de España, José Luis Malo de Molina, reclamaba un ajuste más brusco del precio de las casas para evitar problemas de sobreendeudamiento de las familias.
La estimación de Viñals supone que el precio de las casas termine el año con unos repuntes inferiores al 4%, ya que aunque la inflación ha comenzado 2007 con fuerza es previsible que afloje su ritmo conforme pasen los meses. Según datos oficiales (del Ministerio de Vivienda ), los pisos cerraron 2007 con un alza en el entorno del 5%, con lo que aunque surgieran abaratamientos descontada la inflación el ritmo no variaría demasiado.
El peso inmigrante
Sobre el informe del FMI, Solbes recordó que «hay otros organismos que dicen otras cosas». El ministro afirmó que el análisis que tan crudo pinta el futuro para el mercado inmobiliario español no toma en cuenta la inmigración, la creación de nuevos hogares ni la compra de pisos por parte de extranjeros. El vicepresidente económico reconoció que la suave desaceleración que el sector inició el año pasado ha cobrado ahora más fuerza. «Seguimos pensando que el ajuste se va a producir a lo largo de varios años, en los que 2008 y 2009 van a ser fundamentales», concluyó Solbes.
El FMI alertó el pasado jueves sobre la caída de precios de la vivienda en España por la exagerada subida de precios de los últimos años que han colocado los valores en un 20% más de su precio real, lo que hará que la caída sea mayor. «Las consecuencias de un debilitamiento en la inversión residencial serán mayores en España que en cualquier otra economía avanzada», dijo Roberto Cardarelli, economista del Fondo.
El pronóstico del FMI
Aunque Viñals coincide en que los precios españoles tenderán a atenuarse no cree que se dé la caída que pronostica el Fondo, sino que más bien lo que hay de momento es un crecimiento menor. Además, ha indicado que «hay que hilar muy fino» para interpretar las cifras del FMI, ya que, al referirse a precios reales, es necesario descontar la inflación para ver la tasa de crecimiento real, que es menor que la indicada por el Fondo.
En su opinión, el modelo que usa el FMI no toma suficientemente en consideración algunos factores que afectan especialmente a España, como la inmigración, la constitución de nuevos hogares, y la compra por parte de extranjeros de segunda vivienda. Todo esto hace que en España la demanda se sitúe un poco por encima de la media europea. A pesar de esto, ha admitido que el ajuste del sector de la vivienda ha sufrido una «cierta aceleración» como consecuencia de las turbulencias financieras internacionales.
El Banco de España obliga a las entidades, tanto a cajas como bancos, a destinar parte de su beneficio a provisiones para hacer frente a posibles cambios de ciclo como el actual, y poder utilizarlas en caso de necesidad. De hecho, las principales entidades españolas presumen de haber provisionado un buen «colchón» para periodos de crisis, y de contar con una parte importante de activos que titulizar si necesitan liquidez.





