Suárez explicó que la dirección del hospital gijonés estaba de acuerdo en aceptar un incremento de 70 euros en la base salarial para el año 2008, pero que las discrepancias llegaron al tratar para los sucesivos años del convenio en cuanto a la aplicación del IPC. «Con la propuesta que nos hacía empresa, el salario quedaría congelado entre 2009 y 2011, algo que no podemos firmar de ninguna manera», manifestó.





