¿A trabajar para España y los españoles! Que hay tareas muy graves y que corren mucha prisa.
Tenemos el gravísimo problema de la emigración, la Enseñanza, la Sanidad, la Seguridad Social y un largo etcétera.
Pero nuestros gobernantes tendrán que enfrentarse a uno de los retos que están relacionados con la energía eléctrica. Como alternativa se propone el uso de otras fuentes de energía: solar, eólica, hidráulica y, por último, nuclear. Esta última, aunque resulta más barata, como es lógico suponer, tiene sus partidarios y detractores.
El grave accidente de Chernobil en 1991, junto con el de Vandellós en Tarragona, han puesto de manifiesto los graves riesgos de la energía nuclear.
Claro que la probabilidad de que ocurra otro accidente es mínima, puesto que en España aún hay seis centrales nucleares abiertas, y de momento nadie se pronunció sobre el cierre de las mismas.
Hay que tener en cuenta que no tenemos pozos de petróleo, ni gas natural, el carbón se ha quedado obsoleto y los ríos y pantanos no dan para más de sí.
Por otra parte, el consumo eléctrico siempre va a estar en aumento: niños con 10 y 12 años, utilizan móviles de alto coste, vídeos, ordenadores, internet de última tecnología, coches cada vez más potentes...
Uno de los últimos libros escrito por el vallisoletano Miguel Delibes (hijo), nos advierte que las reservas mundiales de plomo, mercurio y platino, duraran no más de 30 años; las de estaño y zinc, otro tanto; y las de cobre, hierro y petróleo, quizá no lleguen a los 75 años. Eso sí, llegado el caso, el hombre podría jactarse de su proeza: haberse bebido en un siglo, una riqueza que tardó 600 millones de años en formarse.
Nuestro Gobierno actual, en lugar de mirar si son de derechas o de izquierdas, tienen que ponerse ¿a trabajar, a trabajar! Con firmeza y todos en una misma dirección. Gobernar no es trasladar los problemas a la ciudadanía.
Ampliar el uso de la energía nuclear, tal y como están las cosas, es una de las fuentes de energía más fiables, baratas y limpias.
Está el problema de los residuos, pero nada es perfecto y no creo que nos llegue con las energías renovables en unas cuantas décadas.





