«Aquí viene mucha gente joven, de todo el norte peninsular», ilustra Javier Bernardos. Desde hace unos tres años, toda esa zona próxima a la estación de tren está consolidando locales que tienen al vino como oferta central. Se trata de una zona que gana actividad al mediodía, y sobre las siete de la tarde, cuando muchos ovetenses salen de su jornada laboral.
«Tiene que venirse todo el mundo a 'rutear'», invita Bernardos.
No todo es vino. Hoy también habrá puestos de sidra donde degustar la sidra bru o la de nueva expresión. Son variantes que no necesitan escanciado, lo que facilita su uso en restaurantes. «La gente aún no la pide mucho, pero para eso estamos los profesionales, para introducirla», expone el presidente de Ruta de Vinos. Los actos de presentación comenzaron ayer y terminan hoy, pero el colectivo ya planea nuevas actividades. Entre los futuros actos, la asociación baraja realizar jornadas de degustación de caldos.





