BRAULIO ANTUÑA
ABOGADO

-Quién no ha tenido una mala experiencia en vacaciones...
-Existen cientos de casos de consumidores afectados porque el hotel que ofrecía pensión completa tiene el restaurante cerrado por obras o porque la luna de miel en un crucero, en lugar de vistas al mar, tiene vistas a los botes salvavidas.
--¿No conocemos nuestros derechos o nos da vergüenza exigirlos?
-Pues no sé si es por timidez, vergüenza o desconocimiento, pero es cierto que existe un déficit de conocimiento entre los consumidores de servicios turísticos sobre sus derechos. En este libro hemos tratado de mitigarlo.
-¿Qué hacer ante estos casos?
-Es muy importante tener pruebas para poder demostrarlo a la vuelta. Por ejemplo, si la piscina no era como la del folleto, hay que hacerle una foto para poder denunciarlo.
-Hay que ponerse serios.
-Sí, pero sin exagerar, tampoco se trata de denunciar, como he visto, a un hotel porque la cama no estaba hecha con el doblez paralelo a la almohada. Pero sí es cierto que el consumidor turístico es uno de los más desamparados porque está fuera de casa.
-¿Qué dirán los empresarios de tanto usuario informado?
-Estos consejos proporcionan al empresario turístico una herramienta para mejorar el servicio y cumplir las expectativas del usuario. Estar informados beneficia a ambos. Hoy se tiende a hacer un turismo apresurado de consumo comprimido que no es beneficioso para nadie.
-¿Cómo estamos en Asturias en materia de protección del consumidor turístico?
-Pues como asturiano me satisface decir que contamos con una normativa muy completa.





