Al filo de las 17 horas, el buen tiempo garantizó la pleamar de 4,27 metros, necesaria para alcanzar el calado del buque. Decenas se curiosos se arremolinaban en el dique de Levante sin querer perder ni un detalle de la delicada maniobra. «El viento puede jugarles una mala pasada», comentaba uno de los espectadores más veteranos.
Los trabajos previos en el astillero habían comenzado a las doce del mediodía y dos horas después ya se había producido el levantamiento de compuertas, tras igualarse el nivel de las aguas del mar y el dique. Fue a las 17 horas cuando los operarios hundieron la compuerta y el buque empezó a ser remolcado de popa por tres embarcaciones: 'Arbeyal', tiraba por la popa; 'Dobra' le seguía por la proa, y 'Torres', en estribor.
50 personas
Un total de 50 personas entre tripulación (capitán, primer oficial, marineros y equipo técnico), personal de Naval Gijón, remolcadores y miembros de la Corporación de Prácticos se encargaron de que el 'Perseus J' llegará a puerto. Naval Gijón inició los trabajos del tercer portacontenedor -el buque C-702 que posteriormente fue bautizado con el nombre de 'Perseus J'- el pasado mes de julio y a partir de hoy, en el espigón II de El Musel se realizarán los remates finales, tales como cámaras de máquinas, puesta en marcha del motor principal y auxiliares, tanques y habilitación general, electricidad y pintura. Asimismo, se organizarán las pruebas de sistemas, particulares y oficiales, incluyendo las pruebas de mar.
La dirección de Naval Gijón confía en que el buque esté finalizado y listo para su entrega al armador Peter Komrowski en el mes de junio. El 'Perseus J' tendrá una tripulación de 18 personas y operará en el Canal de Suez. Dispone de escotillas, 200 contenedores refrigerados y alcanzará una velocidad de 19,3 nudos.
Gracias a la coordinación de todas las partes implicadas, la salida del portacontenedores 'Perseus J' -de 925 TEUS y 140,4 metros de eslora- desde Naval Gijón hacia El Musel resultó ayer todo un éxito. El administrador único de Naval Gijón, Pedro García; el director general, Diego Alonso; el responsable de Recursos Humanos, Antonio López; el director técnico del proyecto, Alejandro Alonso, y el encargado de la maniobra de apertura de compuerta, Juan Antonio Rodríguez Quirós, estuvieron presentes durante toda la operación.
Un cuarto buque
El astillero todavía deberá entregar un cuarto buque, el C-703. Para tal fin, pasado mañana se realizará el traslado del casco de acero, construido en el astillero de Lisnave, en Setúbal (Portugal) desde El Musel al dique seco de Naval Gijón, donde se finalizarán los trabajos de armamento: tubería, habilitación, electricidad y pintura, entre otros. La fecha de entrega de esa cuarta construcción para el armador alemán está prevista para octubre.
Las primeras construcciones de Naval Gijón fueron buques de transporte que formaban parte del proyecto Pelayo. Posteriormente vinieron buques pesqueros para Marruecos. Aunque la sociedad Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar) no ha fijado un plazo para el cierre de Naval Gijón -antes negociará con los sindicatos un plan de prejubilaciones-, es previsible que la empresa ponga el candado cuando no haya más chapa que cortar.
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