ELLEN KOOI
FOTÓGRAFA HOLANDESA

-¿Cómo es su inicio en la fotografía?
-Empecé captando fotografía cuando era una niña. Más tarde encontré una foto de mi abuelo, el cual había muerto cuando yo era un bebé. Me imaginé una vida entera alrededor de la cara de ese hombre fuerte. Luego me enteré que para nada era como el héroe que yo había imaginado. Quizás ése era el camino que escogí cuando empecé a trabajar con la aparente realidad de una foto, para contar mis propias historias con sus verdades particulares. Durante mis estudios en la academia de arte, diseñé posters basados en las fotos que hice para algunas compañías de teatros, y luego otras compañías me pidieron posters. Así la fotografía empezó a ser una fuente de ingresos para mí.
-¿Qué historia quiso traducir en sus imágenes?
-En mis fotos intento siempre recrear las impresiones que los paisajes me dan. Son metáforas para esos sentimientos. La primera serie que hice fue Stadsverlangen (Urban desires), deseos urbanos sobre la cuidad de Groningen (Holanda). En esa serie hay una imagen importante, que es el puente, el cual siempre me ha interesado.
-¿Qué significa en su trabajo la relación entre cuerpo, arquitectura y paisaje?
-La danza moderna me inspiró mucho, y me ha enseñado cómo el cuerpo puede ser un medio de expresión, cómo uno puede investigar su potencia para expresar las cosas empujándolo a sus límites. La fotografía me permite desvelar la relación entre el cuerpo humano y su entorno, y cómo esa relación puede expresar un estado interior de ser .
-Su trabajo ha sido etiquetado como surrealista, ¿qué piensa al respecto?
-No me gusta nada la etiqueta de surrealismo y realismo mágico que se aplica a mi trabajo. Se emplea demasiado al azar. Mi trabajo es más sobre la expresión de la condición humana.





